Qué animales en España están en peligro de extinción
Qué animales en España están en peligro de extinción
21 de septiembre de 2026
De los 209 taxones catalogados como especies en peligro de extinción en España, nueve viven ya en el último escalón antes de desaparecer. Estas son sus historias y lo que puedes hacer tú.
Hay una imagen que resume bien el momento que atraviesa la fauna española: un lince ibérico cruzando una carretera de Sierra Morena. Puede ser la foto de un éxito de conservación sin precedentes en Europa o el inicio de una estadística de atropello. Las dos cosas ocurren a la vez, y por eso conviene saber qué animales en España están en peligro de extinción y qué depende realmente de nosotros.
España es el país de la Unión Europea con mayor riqueza de vertebrados y plantas vasculares amenazadas. Esa biodiversidad es también nuestra mayor responsabilidad: cada especie que se pierde se lleva consigo un pedazo de paisaje, de cultura rural y de identidad. Antes de repasar los casos concretos, conviene entender qué significa exactamente estar en esa lista.
Qué significa estar en peligro de extinción en España
No es una etiqueta simbólica. El Catálogo Español de Especies Amenazadas, desarrollado por el Real Decreto 139/2011, define dos categorías legales con consecuencias directas.
- En peligro de extinción: taxones o poblaciones cuya supervivencia resulta poco probable si siguen actuando los factores que han provocado su situación actual. Obliga a redactar un plan de recuperación.
- Vulnerable: especies que corren el riesgo de pasar a la categoría anterior en un futuro inmediato si no se corrigen los factores adversos. Obliga a un plan de conservación.
Las cifras actualizadas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) dibujan el mapa: el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial reúne 1.010 taxones, de los cuales 347 están dentro del Catálogo: 138 clasificados como “Vulnerable” y 209 “En peligro de extinción”. La última revisión llegó con la Orden TED/452/2025, de 5 de mayo.
Por encima de estas dos categorías existe un tercer nivel, todavía más urgente: la declaración de un taxón “En situación crítica”, prevista en el artículo 10 del mismo real decreto. Es el peldaño previo a la desaparición, y ahí es donde se concentra el problema más grave.
Las nueve especies en situación crítica
Desde 2018 figuran en esta lista siete taxones: la jara de Cartagena, el alcaudón chico, la margaritona o náyade auriculada, la cerceta pardilla, el visón europeo, la nacra común y el urogallo cantábrico. En mayo de 2025 se sumaron dos más: la focha moruna y el desmán ibérico.
Ocho de los nueve son animales; la jara de Cartagena es la única planta. A continuación, los casos más representativos.
Urogallo cantábrico
El ave más simbólica de la Cordillera Cantábrica sobrevive con un margen mínimo. El Grupo de Trabajo creado tras su declaración en situación crítica estimó 209 urogallos distintos en 2024, un 8 % más que los 191 calculados en el muestreo completo de 2019. De ellos, 117 son machos y 92 hembras, repartidos entre León, que concentra dos tercios de la población, y Asturias, con el tercio restante.
El dato esperanzador convive con otro dato demoledor: antes del siglo XX el territorio cantábrico ocupado por el urogallo rondaba los 30.000 km². Hoy la especie se reparte en menos de 1.000 km².
Visón europeo
Uno de los mamíferos más amenazados del continente. Su declive en la península tiene un responsable claro: la expansión del visón americano, escapado de granjas peleteras, que lo desplaza y le transmite enfermedades. Es el ejemplo perfecto de cómo una especie invasora puede condenar a una autóctona.
Nacra común
El mayor molusco bivalvo del Mediterráneo, endémico de este mar, se desplomó tras un episodio de mortalidad masiva provocado por un parásito. Sus poblaciones sanas se cuentan hoy en puntos muy concretos del litoral español.
Cerceta pardilla y focha moruna
Dos aves acuáticas ligadas a humedales del sureste peninsular y de Doñana. Su suerte está atada a la del agua: cuando las lagunas se secan o se contaminan, ningún programa de cría en cautividad compensa la pérdida del hábitat.
Desmán ibérico
Un pequeño mamífero semiacuático con trompa prensil que habita ríos limpios y fríos del norte peninsular. Su incorporación a la lista crítica en mayo de 2025 confirma el mal estado de los ecosistemas fluviales de montaña.
Dos historias que sí van bien, con matices
No todo son datos alarmantes. Dos especies muestran que la recuperación es posible cuando hay recursos y continuidad en los planes de conservación.
El lince ibérico
Es el caso de conservación más celebrado del mundo. La población de lince ibérico alcanzó en 2025 su máximo histórico desde que existen datos de seguimiento coordinado, con 2.663 individuos censados. España concentra el 85 % del total con 2.269 linces, y Portugal registró 394 ejemplares.
La cifra supone un incremento del 10,9 % respecto a 2024 y de alrededor del 95 % frente a 2021, cuando la población era de 1.365 linces. En 24 años se ha pasado de menos de 100 ejemplares censados en 2002 a los 2.663 actuales, un avance que llevó a la UICN a rebajar en 2023 su categoría global de “en peligro” a “vulnerable”.
Falta camino, sin embargo. El objetivo para que la especie salga de peligro se sitúa en 3.500 ejemplares y 750 hembras reproductoras, y en 2025 el número de hembras territoriales llegó a 542, setenta y dos más que el año anterior. La amenaza más cotidiana, además, tiene forma de asfalto: el censo de 2025 detectó una tasa de atropellos del 7,96 %, la mayor registrada hasta la fecha, con 212 ejemplares atropellados en carreteras peninsulares. A eso se suman la caza ilegal y el descenso del 70 % en la población de conejo de monte, su principal presa.
El quebrantahuesos
El buitre que rompe huesos contra las rocas estuvo al borde del adiós: el primer censo detallado, en 1988, arrojó apenas 30 parejas en el Pirineo español.
Hoy la fotografía es otra. La estrategia de conservación del MITECO contabiliza alrededor de 250 unidades reproductoras, de las cuales 158 territorios están en los Pirineos (España, Francia y Andorra) y dos en Picos de Europa. SEO/BirdLife estima la población total española entre 1.200 y 2.000 ejemplares, con los Pirineos aragoneses y catalanes concentrando la mayor parte.
Pese a la mejora, el veneno sigue siendo su enemigo número uno. Los proyectos de reintroducción lo han sufrido de forma directa: nueve ejemplares envenenados en Andalucía entre 2006 y 2021, y tres en Picos de Europa entre 2014 y 2022.
Por qué desaparecen: las causas reales
Ninguna especie se extingue por una sola razón. Estos son los factores que se repiten en los informes oficiales:
- Pérdida y fragmentación del hábitat: cuando un bosque o un humedal se parte en trozos aislados, las poblaciones dejan de intercambiar genes y se apagan despacio.
- Especies invasoras: el visón americano, el mejillón cebra o el cangrejo rojo americano compiten, depredan o transmiten patógenos a la fauna autóctona, que no tiene defensas frente a ellos.
- Veneno y caza ilegal: los cebos envenenados dirigidos a depredadores arrastran consigo a rapaces carroñeras protegidas.
- Infraestructuras: carreteras, tendidos eléctricos y aerogeneradores concentran una parte sustancial de la mortalidad de grandes aves y mamíferos.
- Crisis del agua: los humedales del sur y los ríos de montaña pierden caudal y calidad, y con ellos se van cercetas, fochas y desmanes.
El turismo mal planificado entra también en esta ecuación. Lo analizamos con detalle en nuestro artículo sobre el impacto del turismo y los hoteles en el medio ambiente, donde explicamos cómo la construcción de infraestructuras y la masificación dañan ecosistemas y especies autóctonas.
Cómo viajar sin sumar presión
La buena noticia es que observar fauna amenazada y protegerla no son actividades incompatibles: dependen de cómo se haga.
- Respeta las distancias y los senderos señalizados: en época de cría, acercarse a un cantadero de urogallo o a un nido de quebrantahuesos puede provocar el abandono de la puesta.
- Conduce despacio en zonas de paso de fauna: los 212 linces atropellados en 2025 no murieron en un accidente abstracto, sino en carreteras por las que circulamos todos.
- Elige temporada media: repartir la visita en el tiempo reduce la presión sobre el destino, una idea que desarrollamos en nuestra guía sobre qué es el turismo masivo y cuáles son sus características.
- Contrata guías locales y empresas certificadas: el dinero que se queda en el territorio es el que financia su conservación, un principio central del agroturismo y el turismo rural.
- Nunca alimentes a la fauna silvestre: alterar su comportamiento la acerca a los humanos y la expone a más riesgos.
Si quieres profundizar en hábitos concretos, en nuestro contenido sobre cómo se comporta un turista responsable encontrarás pautas aplicables desde el primer día de viaje.
El compromiso de ILUNION Hotels con el entorno
En ILUNION Hotels entendemos la sostenibilidad como parte inseparable de nuestro modelo, el mismo que pone a las personas en el centro y trabaja por la accesibilidad universal. Un hotel no es una burbuja: consume agua, energía y territorio, y esas decisiones llegan hasta el último humedal.
Por eso nuestro trabajo se apoya en medidas verificables: eficiencia energética e hídrica, reducción de químicos en piscinas y limpieza, mejora en la gestión de residuos y apuesta por proveedores de proximidad para nuestros restaurantes.
Ese compromiso llega también al mar. La iniciativa “Mares Circulares”, desarrollada en ILUNION Menorca junto a Coca-Cola, trabaja por mantener limpio el litoral, el mismo entorno mediterráneo donde resiste la nacra común.
Nuestro propósito, construir un mundo mejor con todos incluidos, incluye también a quienes no pueden reclamar nada: el lince que cruza, el quebrantahuesos que planea, el urogallo que canta en un hayedo cada primavera.
Si te interesa el marco en el que se mueve el sector, puedes leer nuestro análisis de la Estrategia de Turismo Sostenible de España 2030 y los beneficios del turismo sostenible.
Despierta en un lugar que también cuida lo que hay fuera
El lince ibérico pasó de menos de cien ejemplares a más de 2.600 porque mucha gente decidió que merecía la pena intentarlo. Esa es la lección más útil de todo este artículo: las especies en peligro de extinción en España no están condenadas, están pendientes de decisiones.
Algunas son políticas y científicas. Otras son tuyas: dónde duermes, cómo llegas, a qué velocidad conduces por un carril de Sierra Morena.
En ILUNION Hotels te invitamos a planificar tu próxima escapada de naturaleza con esa conciencia. Consulta nuestros destinos y descubre por qué creemos que donde dormir es despertar.
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